Educación / Gestión de riesgo
Criterio de Kelly: cómo usarlo para decidir cuánto arriesgar en cada operación
Una fórmula matemática que busca el porcentaje de capital que maximiza el crecimiento de una cuenta a largo plazo, con limitaciones importantes que conviene conocer.
Una de las preguntas más difíciles en trading no es cuándo comprar o vender, sino cuánto capital destinar a cada operación. Puedes tener una estrategia rentable y, aun así, obtener malos resultados si el tamaño de tus posiciones no está bien calculado.
Con el paso del tiempo surgieron distintos métodos para responder a esa cuestión. Uno de los más conocidos es el Criterio de Kelly, una fórmula matemática diseñada para encontrar el porcentaje de capital que, en teoría, maximiza el crecimiento de una cuenta a largo plazo. Suena atractivo, pero también tiene limitaciones importantes. De hecho, muchos traders profesionales prefieren utilizar una versión mucho más conservadora o simplemente tomar sus principios como una referencia y no como una regla absoluta.
¿Qué es el Criterio de Kelly?
El Criterio de Kelly es un modelo matemático que calcula cuánto capital debería arriesgarse en una operación teniendo en cuenta dos factores:
La probabilidad de que la operación termine con beneficios.
La relación entre la ganancia media y la pérdida media.
Su objetivo no es reducir el riesgo al mínimo, sino encontrar el punto en el que el crecimiento esperado del capital sea mayor a largo plazo. En otras palabras, intenta responder a esta pregunta: ¿qué porcentaje de mi cuenta debería utilizar si conozco el rendimiento estadístico de mi estrategia?
La fórmula
Aunque la fórmula parece sencilla, obtener valores fiables para cada variable suele ser mucho más complicado que realizar el cálculo.
Un ejemplo práctico
Supongamos que una estrategia presenta estas estadísticas después de cientos de operaciones:
¿Por qué genera tanta discusión?
El problema no está en la fórmula. El problema es que la fórmula supone que conocemos con bastante precisión las probabilidades reales de nuestra estrategia. En los mercados financieros esas probabilidades cambian con el tiempo: una estrategia que hoy tiene un 60% de aciertos puede comportarse de forma diferente dentro de unos meses. Si los datos utilizados no representan correctamente la realidad, el resultado también dejará de ser fiable.
La calidad del resultado depende completamente de la calidad de la información utilizada.
El nacimiento del “medio Kelly”
Con el tiempo muchos inversores comenzaron a aplicar una versión más prudente. En lugar de utilizar el porcentaje completo recomendado por la fórmula, emplean únicamente una parte.
¿Cuándo puede ser útil?
El Criterio de Kelly suele tener más sentido cuando se cumplen varias condiciones:
Sin esos datos, el cálculo pierde gran parte de su utilidad.
No confundas teoría con realidad
Una fórmula puede indicar que deberías arriesgar mucho más capital del que psicológicamente eres capaz de soportar. Si un nivel de riesgo te impide dormir tranquilo o te lleva a tomar decisiones impulsivas, probablemente no sea adecuado, aunque las matemáticas digan lo contrario. La mejor gestión del capital es aquella que puedes mantener durante cientos de operaciones, no solo durante una semana.
Antes de aplicar el Criterio de Kelly
Si varias respuestas son negativas, conviene ser prudente antes de utilizar este método para decidir el tamaño de una posición.
¿Es mejor que la regla del 1%?
No necesariamente. Ambos enfoques persiguen objetivos diferentes.
Busca proteger el capital mediante un riesgo constante y fácil de aplicar. Sencilla de mantener con disciplina y requiere pocos cálculos.
Intenta optimizar el crecimiento de la cuenta utilizando información estadística. Más exigente en datos y más difícil de estimar correctamente.
Muchos traders particulares prefieren métodos más sencillos porque resultan más fáciles de mantener con disciplina y requieren menos cálculos.
Conclusión
El Criterio de Kelly en trading es una herramienta interesante para calcular el tamaño de una posición a partir de datos estadísticos. Su enfoque matemático puede ayudar a entender la relación entre probabilidad, beneficio esperado y gestión del capital.
Más que una fórmula infalible, el Criterio de Kelly suele entenderse como un punto de referencia. Exige información fiable y asumir que los mercados cambian constantemente, por lo que conviene adaptarlo al perfil de riesgo y a la realidad de cada estrategia.
