Educación / Gestión de riesgo
Cómo gestionar el riesgo con varias posiciones abiertas al mismo tiempo
El riesgo no siempre se suma de forma sencilla: varias operaciones aparentemente distintas pueden depender del mismo movimiento del mercado.
Abrir una operación implica asumir un riesgo. Abrir dos también. Sin embargo, muchos traders olvidan que el riesgo no siempre se suma de forma tan sencilla. En ocasiones, varias posiciones distintas pueden estar expuestas al mismo movimiento del mercado y aumentar la vulnerabilidad de la cuenta sin que el operador sea plenamente consciente.
Es una situación bastante común. Se abre una operación en EUR/USD, otra en GBP/USD y una tercera en oro. A simple vista parecen mercados diferentes, pero todos pueden reaccionar de manera similar ante una noticia relacionada con el dólar estadounidense. Por eso, gestionar varias posiciones al mismo tiempo requiere mirar la cartera como un conjunto y no como operaciones independientes.
El riesgo no termina en cada operación
Es habitual calcular el riesgo antes de abrir una posición. Por ejemplo, decidir que cada operación arriesgará un 1% del capital. Hasta ahí todo parece correcto. El problema aparece cuando hay cinco operaciones abiertas al mismo tiempo: aunque cada una respete ese límite individual, la suma puede representar un riesgo mucho mayor del que imaginabas.
Gestionar una cartera consiste precisamente en controlar esa exposición total, no solo el riesgo de cada operación por separado.
Piensa en un barco
Si todas las operaciones dependen del mismo movimiento del mercado, el riesgo acaba concentrándose aunque parezcan posiciones diferentes.
Antes de abrir una nueva operación
Este pequeño análisis puede evitar que una buena idea termine aumentando demasiado el riesgo global.
La correlación también importa
No todas las posiciones evolucionan de forma independiente. Hay activos que suelen moverse en direcciones parecidas y otros que, en determinadas circunstancias, reaccionan casi al mismo tiempo. Eso significa que abrir varias operaciones relacionadas puede equivaler, en la práctica, a aumentar el tamaño de una sola posición. Por esa razón, conviene revisar si las operaciones nuevas aportan una oportunidad diferente o simplemente duplican la exposición existente.
Un ejemplo sencillo
Supongamos que decides abrir estas tres posiciones de compra:
El riesgo total merece un límite
Muchos traders no solo establecen un porcentaje máximo por operación. También fijan un límite para toda la cartera.
De esta forma, aunque aparezcan nuevas oportunidades, saben cuándo dejar de abrir posiciones porque la exposición global ya ha alcanzado el nivel previsto.
Una brújula para revisar tu cartera
Más que memorizar cifras, se trata de tener siempre una visión global del riesgo asumido.
Un error muy frecuente
Después de varias operaciones ganadoras, algunos traders empiezan a abrir nuevas posiciones con demasiada facilidad. Como las primeras van en beneficios, sienten que el riesgo ya no existe. Sin embargo, un cambio brusco del mercado puede afectar a todas ellas casi al mismo tiempo. Las ganancias flotantes no eliminan la exposición: siguen formando parte del riesgo mientras la operación permanezca abierta.
No todas las oportunidades deben aprovecharse
A veces aparece una señal interesante, pero abrir una nueva posición supondría superar el límite de riesgo definido. En esas situaciones, renunciar a la operación también forma parte de una buena gestión. No operar siempre resulta difícil desde el punto de vista psicológico, pero proteger el capital suele ser una decisión mucho más rentable que intentar aprovechar cada movimiento del mercado.
Haz esta revisión en menos de un minuto
Dedicar unos segundos a esta revisión puede ayudarte a detectar riesgos que no son evidentes cuando analizas cada operación por separado.
Conclusión
La gestión de riesgo con varias posiciones abiertas no consiste únicamente en controlar cuánto arriesga cada operación, sino en entender cómo interactúan entre sí dentro de la cartera. Varias posiciones aparentemente distintas pueden responder al mismo movimiento del mercado y aumentar la exposición mucho más de lo previsto.
Mantener un límite de riesgo global, revisar la correlación entre activos y evaluar la cartera como un conjunto son hábitos que protegen el capital. En trading, controlar el riesgo total suele ser tan importante como elegir una buena entrada.
